La Lengua de los Famosos Creyentes

En esta sección se pone a disposición frases históricas de fanáticos religiosos así como a un sin numero de textos “divinos” que se dejan en vergüenza a si mismos, por su nivel de pendejez, inhumanidad, irracionalidad y dogmatismo.

1).- Un pacifista tiene muchas dificultades para reconciliar el pacifismo con la escritura. Pastor evangelicio Mark Discoll. Fuente.- Meek. Mild. As If ( Refiriéndose a la biblia )

2) Mas quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo hombre, como el hombre es cabeza de la mujer, y Dios lo es de Cristo. Por donde si una mujer no se cubre con un velo la cabeza, que se la rape. Y si es cosa fea a una mujer el cortarse el pelo o raparse, cubra su cabeza. Lo cierto es que no debe el varón cubrir su cabeza, pues el es la imagen y gloria de Dios; mas la mujer es la gloria del varón. Que no fue el hombre formado de la mujer; si no la mujer del hombre; como ni tampoco fue el hombre criado para hembra, sino la hembra para el hombre . 1 Corintios 11: 3-9, texto de la biblia atribuido por los cristianos a San Pablo.

3) Si apareciese un conflicto entre el testigo del Espíritu Santo en la verdad fundamental de la fe cristiana y creencias basadas en argumentos y evidencias, entonces es el primero quien debe tener preferencia sobre el segundo, no al revés. William Lane Craig, “Reasonable Faith: Christian Truth and Apologetics”

4) Era su destino morir así. Zaheen Zafar . ( Palabras de la mamá de Anusha, una menor de 15 años asesinada en el año 2012 por su madre de origen pakistaní y creyente en el Islam, por cometer la deshonra o pecado de voltear y solo “mirar” a un muchacho. La mato bañandola en ácido. )

5) La gente que siente un amargo odio hacia la esclavitud obviamente siente odio amargo contra Dios y su palabra, porque rechazan lo que Dios dice y abrazan lo que dicen meros seres humanos acerca de la esclavitud. Este pensamiento humanista es el que abrazaron los abolicionistas. Charles Davidson, Senador republicano del Estado de Alabama, EEUU, citando la bíblia para defender la esclavitud, en 1996 (O.o!)

6) Si dices una mentira suficientemente grande y sigues repitiéndola, la gente eventualmente llegará a creérsela. Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del Tercer Reich.

7) El hecho de que el Vaticano esté concluyendo un tratado con la nueva Alemania significa un reconocimiento del estado Nacionalsocialista por parte de la Iglesia Católica. Este tratado muestra a todo el mundo, clara e inequívocamente, que la afirmación de que el Nacionalsocialismo es hostil a la religión es una mentira. Adolfo Hitler escribiendo al Partido Nazi, 22/07/1933; de “Hitler’s Pope”, por John Cornwell.

8) Usen contra los herejes la espada espiritual de la excomunión; si esto no resulta efectivo, usen la espada material. Papa Inocencio III, (1161-1216). ( Papa de la Iglesia católica de 1198 a 1216 alentando a sus seguidores a masacrar a quienes no se conviertan a su religión u creencias. )

9) El cristianismo sólo tiene sentido si sus premisas factuales son verdaderas…. La premisa esencial es que Dios nos creó con un propósito, y que nuestro destino es un destino glorioso en la eternidad. La pregunta correcta es cómo, dada la premisa, se ha llegado a tal estado de confusión. La respuesta es que los humanos vieron la gloria de Dios en las cosas que fueron creadas pero eligieron volverse hacia el camino equivocado e inventar ídolos de su propia hechura: siendo la última moda en ídolos la gran historia metafísica de la ciencia. Phillip E. Johnson, abogado y escritor cristiano creacionista, “Reason in the Balance”.

10) Encontramos un gran número de libros… y ya que no contenían nada sino supersticiones y falsedades del Demonio, los quemamos a todos. Diego de Landa, obispo católico, en julio de 1562, después de quemar invaluables libros de Historia y Cultura Maya.

11) “La mejor forma de ganar dinero es creando tu propia religión”. Lafayette Ronald Hubbard (1911 -1986), Fundador de la Secta de la Cienciología o Dianética.

12) La teoría de que uno siempre debe tratar con respeto las convicciones religiosas de los otros no encuentra ningún soporte en los Evangelios. Arnold Lunn (1888-1974), autor inglés.

13) Aquel que quiera ser cristiano debe arrancarle los ojos a su Razón. Martín Lutero Padre del Protestantismo fue un teólogo, anterior fraile católico agustino y reformador religioso alemán, en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante.

14) Si un hombre tuviere un hijo rebelde y desvergonzado que no atiende a lo que manda el padre y la madre y castigado se resiste, con desprecio, a obedecer. Préndanle y llévenle antes los ancianos de su ciudad y a la puerta donde esta el juzgado. Y les dirán: “Este hijo nuestro es protervo y rebelde. Hace befa de nuestras reprensiones, pasa la vida en disoluciones y borracheras.” Entonces morirá apedreado por el pueblo de la ciudad, para que arranquéis el escándalo de en medio de vosotros y todo Israel, oyéndolo tiemble. En la Biblia Deuteronomio 21: 18-21. ( Joder, estaremos de acuerdo que los católicos de hoy en día si que necesitan la disciplina que dios usaba para con su pueblo elegido. Cualquiera sabe que los católicos son unos BORRACHOS. Para que fregados sirve tanto golpe de pecho.)

15) De acuerdo al estado de las leyes civiles de cada país donde la denuncia es obligatoria, no es necesariamente el deber del obispo referir los sospechosos a las autoridades, la policía o los fiscales del Estado en el momento cuando quedan al tanto de crímenes o hechos pecaminosos. Monseñor Tony Anatrella. En Guía de capacitación para Obispos de l Vaticano febrero 2016.

El análisis crítico de las declaraciones públicas de figuras religiosas ha ocupado durante siglos un lugar central en la tradición escéptica. Cuando creyentes con enorme visibilidad pronuncian afirmaciones que chocan con el conocimiento disponible, el ciudadano curioso se enfrenta a una disyuntiva: aceptar la autoridad del orador o evaluar la consistencia interna del mensaje. Esa tensión entre fe declarada y razonamiento compartido es precisamente el motor que anima a comunidades como las que se reúnen en torno a sitios dedicados al pensamiento crítico, donde la duda se considera una herramienta cultural más que una ofensa.</item> <item>Resulta llamativo que muchas frases atribuidas a creyentes famosos no provengan de contextos académicos ni de demostraciones verificables, sino de prédicas, entrevistas o escritos doctrinales. En esos escenarios, la repetición de fórmulas y la solemnidad del lenguaje suelen confundirse con profundidad argumentativa. La mirada escéptica se entrena precisamente para desmontar ese espejismo, recordando que el peso emocional de una afirmación no añade un solo gramo a su veracidad. Distinguir entre convicción y demostración sigue siendo una de las habilidades más saludables que una sociedad puede cultivar.</item>

La cultura popular tiende a recordar a las figuras religiosas por sus gestos más edificantes, mientras olvida con facilidad las declaraciones más desafortunadas. Esa selección interesada de la memoria colectiva construye una imagen edulcorada que dificulta el juicio equilibrado. Recuperar las frases en su contexto original, sin recortes ni reinterpretaciones piadosas, devuelve a cada personaje su verdadera complejidad humana. En esa operación, el escéptico no actúa como enemigo de la fe, sino como vigilante del rigor con el que se recuerdan y se transmiten las ideas.</item> <item>Examinar el discurso de creyentes prominentes también revela patrones ideológicos que atraviesan épocas y confesiones. Las apelaciones a la tradición, la descalificación del adversario como portador del mal o la promesa de verdades absolutas aparecen una y otra vez bajo ropajes distintos. Identificar esos patrones ayuda a reconocer cuándo un argumento apela más a la emoción compartida que a la evidencia disponible. Esa alfabetización crítica, lejos de empobrecer el debate, lo enriquece al obligar a todas las posturas a sostener sus afirmaciones sobre terreno firme.</item> <item>En última instancia, dedicar espacios a recopilar y comentar las palabras de creyentes famosos cumple una función cívica elemental. La circulación de ideas, incluida las de quienes sostienen visiones trascendentes del mundo, se beneficia del escrutinio público. Cuando una afirmación se expone a la lectura crítica, se ofrece a los lectores la oportunidad de comparar, contrastar y formar criterio propio. Así, la vieja práctica de citar para discutir se renueva como ejercicio de libertad intelectual, una herencia que el escepticismo contemporáneo reivindica con legítimo orgullo.</item>

El escepticismo como práctica cotidiana invita a examinar las afirmaciones extraordinarias con la misma curiosidad con la que se recorre una gran urbe: observando, comparando y resistiéndose al ruido. En un entorno saturado de voces que proclaman certezas absolutas, la mirada escéptica recuerda que preguntar no es agraviar, sino un ejercicio de honestidad intelectual. Esa actitud, tan antigua como la filosofía, encuentra hoy un espacio en comunidades que prefieren la duda razonada a la fe ciega, y que comparten lecturas, debates y referencias en torno a la ciencia, el humanismo secular y el pensamiento racionalista que tanto auge tiene en la vida cultural de habla hispana.

La lengua revela mucho más de lo que sus hablantes suelen admitir. Frases atribuidas a figuras célebres, extractos de textos sagrados y declaraciones públicas funcionan a veces como espejo involuntario de mentalidades dogmáticas, intolerantes o simplemente desconectadas de la realidad. Reunir esos enunciados en un mismo lugar no busca burlarse de la credulidad, sino poner en evidencia cómo el lenguaje religioso puede usarse para justificar exclusiones, contradicciones y hasta violencias verbales. Leerlos con distancia crítica permite reconocer patrones repetidos a lo largo de los siglos y entender por qué el análisis sereno de esas palabras sigue siendo una herramienta útil para el pensamiento libre.

Recorrer páginas dedicadas a la crítica del dogmatismo suele conducir a recomendaciones de libros, biografías de pensadores influyentes y enlaces a recursos que profundizan en el laicismo, la ciencia y la historia de las ideas. Esa red informal de referencias constituye un pequeño mapa para quien prefiere formarse opiniones a partir de argumentos y no de consignas. La propuesta combina el humor con la reflexión, la blasfemia juguetona con la rigurosidad filosófica, y abre la puerta a un intercambio comunitario donde la duda, más que una amenaza, se celebra como una forma de cortesía intelectual.